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¿Qué es la literatura apócrifa del Nuevo Testamento?

La palabra griega apokrypha significa “escritos ocultos”. Clemente de Alejandría la utiliza en este sentido literal (Stromateis 1.15.69.9). Pero, en su mayor parte, los antiguos autores cristianos la utilizaban para referirse a los escritos de sus oponentes, los que consideraban espurio. Clemente dice que sus opositores “derivaban sus doctrinas de un trabajo apócrifo. . . . de donde han tomado una sana doctrina y la han aplicado erróneamente, en forma perversa” (Stromateis 4.29). Ireneo describe a los “escritos apócrifos”, como textos escritos por sus opositores, “quienes son ignorantes de las Escrituras de verdad” (Contra las Herejías 1.20.1). Tertuliano se negó a reconocer las enseñanzas del Pastor de Hermas, ya que no “hallaban lugar en el canon divino”, y “habían sido habitualmente juzgadas por cada consejo de Iglesias. . . entre apócrifas y falsas (escrituras)” (Sobre la Modestia 10,6). La frase ‘literatura apócrifa del Nuevo Testamento’ no se utilizaba en la antigüedad. En lugar de ello, se trata de un moderno título general que se refiere a una amplia variedad de textos cristianos que, en definitiva, no se incluyeron en el canon del Nuevo Testamento.

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El Ministerio de los Apóstoles luego de la Ascensión de Cristo

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En el Nuevo Testamento no encontramos mucha información acerca del Ministerio de los Apóstoles luego de la Ascensión de Cristo. Aquellos que deseamos hacer un estudio más detallado de la Historia de la Iglesia Primitiva debemos recurrir a la llamada literatura apócrifa del Nuevo Testamento, en ella podemos encontrar mucha información en los así llamados Hechos, Epístolas y Apocalipsis Apócrifos, los cuales afirman haber sido escritos por los apóstoles o bajo su dirección.

Lo que sigue son selecciones de un artículo escrito por S. Kent Brown y C. Wilfred Griggs sobre la autoría y el contenido de estos textos:

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¿Magos, sabios, o profetas?

En la versión Reina Valera de 1909 (que los sud de habla hispana utilizamos) leemos sobre estos personajes lo siguiente: ”Y cuando Jesús nació en Belén de Judea en los días del rey Herodes, he aquí, unos magos vinieron del oriente a Jerusalén.”(Mateo 2:1) La identidad de estos personajes a creado cierta controversia en algunos cristianos porque en Deuteronomio 18:10-12 dice que el Señor abomina a los que practican la magia. (1)

Esta es la opinión de los eruditos bíblicos: ”Si bien parece contradictorio que practicantes de la magia (severamente amonestada tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento) sean admitidos como adoradores del Mesías, hay que tener en cuenta que el término griego μάγος (mago), no era utilizado únicamente para referirse a los hechiceros. Se utiliza, en este caso, para referirse a hombres sabios (así se los llama en diversas versiones de la Biblia en inglés) o, más específicamente, hombres de ciencia. Es usualmente aceptado que estos magos pertenecían a la religión zoroastrista.”

http://es.wikipedia.org/wiki/Reyes_Magos

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Una introducción al Nuevo Testamento

¿Qué es el Nuevo Testamento?
El Nuevo Testamento es una historia de la vida, las enseñanzas y la misión de Jesucristo y del ministerio de Sus discípulos para promover la expansión de la Iglesia Cristiana primitiva. La palabra traducida como testamento podría también traducirse como convenio, de modo que el Nuevo Testamento es el nuevo convenio. Desde el punto de vista del Evangelio, un convenio es un sagrado juramento o acuerdo entre una persona o un grupo de personas y el Señor. Cuando concertamos un convenio, prometemos hacer ciertas cosas y el Señor entonces nos promete Sus bendiciones. El Señor establece las condiciones tanto para los esfuerzos que debemos hacer (obediencia a las leyes y a las ordenanzas) como para las bendiciones que recibimos. Si cumplimos nuestros convenios y perseveramos con fe hasta el fin, el Señor nos bendice durante nuestra existencia terrenal y nos promete la salvación y la exaltación después de esta vida. El Nuevo Testamento contiene los convenios y las doctrinas que el Señor y Sus Apóstoles dieron a los hijos de Dios durante Su ministerio terrenal para enseñarles lo que deben hacer para volver a vivir en Su presencia.

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El libro sellado con siete sellos

Apocalipsis o Revelación de San Juan, el Teólogo

Capítulo 6
Cristo abre los seis sellos, y Juan ve los acontecimientos de cada uno — En el quinto sello, Juan ve a los mártires cristianos, y en el sexto, ve las señales de los tiempos.
Y vi cuando el Cordero abrió uno de los bsellos, y oí a uno de los cuatro seres vivientes decir como con voz de trueno: ¡Ven y mira!
2 Y miré, y vi un caballo blanco; y el que lo montaba tenía un arco; y le fue dada una corona, y salió venciendo y para vencer.
3 Y cuando él abrió el segundo sello, oí al segundo ser viviente, que decía: ¡Ven y mira!
4 Y salió otro caballo, rojo; y al que lo montaba, le fue dado poder para quitar la paz de la tierra y para que se matasen unos a otros; y le fue dada una gran espada.
5 Y cuando él abrió el tercer sello, oí al tercer ser viviente que decía: ¡Ven y mira! Y miré, y he aquí un caballo negro; y el que lo montaba tenía una balanza en la mano.
6 Y oí una voz de en medio de los cuatro seres vivientes, que decía: Dos medidas de trigo por un denario, y seis medidas de cebada por un denario; pero no dañes el vino ni el aceite.
7 Y cuando él abrió el cuarto sello, oí la voz del cuarto ser viviente, que decía: ¡Ven y mira!
8 Y miré, y vi un caballo amarillo; y el que lo montaba tenía por nombre Muerte, y el Hades lo seguía; y les fue dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre, con mortandad y con las fieras de la tierra.
9 Y cuando él abrió el quinto sello, vi debajo del altar las almas de los que habían sido amuertos por causa de la palabra de Dios y por el testimonio que ellos tenían.
10 Y clamaban en alta voz, diciendo: ¿Hasta cuándo, oh Señor, santo y verdadero, tardarás en juzgar y avengar nuestra sangre de los que moran en la tierra?
11 Y se le dio a cada uno avestiduras blancas; y se les dijo quebreposasen un poco más de tiempo, hasta que se completara el número de sus consiervos y hermanos que también habían de ser muertos como ellos.
12 Y miré cuando él abrió el asexto sello, y he aquí hubo un granbterremoto; y el sol se puso negro como tela de cilicio, y la luna se volvió toda como sangre;
13 y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra, como la higuera deja caer sus ahigos verdes cuando es sacudida por un viento fuerte.
14 aY el cielo se retiró como un bpergamino que se enrolla; y todo monte y toda isla fueron removidos de sus lugares.
15 Y los reyes de la tierra, y los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos, y todo esclavo y todo libre, se escondieron en lasacuevas y entre las peñas de los montes;
16 y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de aquel que está sentado en el trono y de la ira del Cordero,
17 porque el gran adía de su ira ha llegado, ¿y quién podrá permanecer de pie?
Apocalipsis 6

Doctrina y Convenios
SECCIÓN 77

Revelación dada a José Smith el Profeta en Hiram, Ohio, en marzo de 1832 ( History of the Church , 1:253–255). El Profeta escribió: “En relación con la traducción de las Escrituras, recibí la siguiente explicación del Apocalipsis o la Revelación de San Juan” ( History of the Church , 1:253).
5–7, Esta tierra tiene una existencia temporal de 7.000 años
6  P.– ¿Qué hemos de entender por el libro que Juan vio, asellado por fuera con siete sellos?
R.– Que contiene la voluntad, los bmisterios y las obras revelados de Dios; las cosas ocultas de su administración concernientes a estactierra durante los siete mil años de su permanencia, o sea, su duración temporal.
7  P.– ¿Qué hemos de entender por los siete sellos con que estaba sellado?
R.– Que el primer sello contiene las cosas de los aprimeros mil años; el segundo, las de los siguientes mil años, y así hasta el séptimo.

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Bienvenido al Nuevo Testamento

El registro del ministerio terrenal del Salvador
El Nuevo Testamento es un registro de la vida y de las enseñanzas del Salvador durante Su ministerio terrenal. También contiene un registro de los viajes y de las enseñanzas de Sus Apóstoles después de que Él ascendió a los cielos. Se llama el Nuevo Testamento porque la palabra testamento significa “convenio”. Los convenios o pactos son promesas sagradas que Dios hace a Sus hijos. Esos convenios permiten a Sus hijos, por medio de la obediencia de ellos a esos convenios, recibir grandes bendiciones en esta vida y la vida eterna en el mundo venidero.


El élder Bruce R. McConkie, que fue miembro del Quórum de los Doce Apóstoles, explicó: “En el sentido en que se emplea en el Evangelio, un testamento es un convenio [o pacto] que hace Dios con Su pueblo. Por eso, la plenitud del Evangelio es el nuevo y sempiterno testamento o convenio [véase D. y C. 22:1] y el Evangelio preparatorio o ley mosaica es el testamento o convenio mosaico menor. Cuando el Evangelio fue restaurado en el meridiano de los tiempos por Jesús y Sus Apóstoles, fue el nuevo testamento (convenio) en comparación con el antiguo testamento (convenio) que había estado en vigencia desde los tiempos de Moisés” (Doctrinal New Testament Commentary, 3 tomos, 1966–1973, tomo I, pág. 63).

La casa de Israel cuando nació Jesús
Desde los tiempos de los antiguos profetas Abraham, Isaac y Jacob (cuyo nombre se cambió a Israel), el Señor escogió a los descendientes de ellos, la casa de Israel, para que fuese Su pueblo del convenio. Para la época en la que nació Jesucristo, la mayor parte de la casa de Israel había sido esparcida por todo el mundo y se perdió en la historia por motivo de su iniquidad. Los únicos israelitas que quedaron fueron principalmente los judíos, los cuales se habían ido alejando paulatinamente de la verdad para caer en la oscuridad espiritual. Malaquías, el último profeta del periodo del Antiguo Testamento, murió unos cuatrocientos años antes del nacimiento de Jesús.
Para la época en la que nació Jesús, los judíos también se encontraban en la oscuridad en el aspecto político. No eran una nación independiente sino que formaban parte de los territorios conquistados y controlados por el Imperio Romano.

Sinopsis del Nuevo Testamento
Fíjate en la “Tabla de los libros del Antiguo y del Nuevo Testamento” que se encuentra en la portada de la Biblia. Los libros del Nuevo Testamento están dispuestos según el tipo de libro más bien que en orden cronológico. Marca la tabla de los libros para que recuerdes los diferentes tipos de libros del Nuevo Testamento (véase en la Guía para el Estudio de las Escrituras la entrada “Biblia”, pág. 26).
1. Los Evangelios. Los libros de Mateo, de Marcos, de Lucas y de Juan se llaman los Evangelios y cada uno de ellos lleva el nombre de su autor. La palabra evangelio significa “buenas nuevas”. Los Evangelios son el testimonio de los que los escribieron acerca de la vida y de la misión de Jesucristo (véase en la Guía para el Estudio de las Escrituras la entrada “Evangelios”, pág. 70).
2. Hechos de los Apóstoles. Los Hechos de los Apóstoles lo escribió Lucas y constituye el relato que hace él del crecimiento de la Iglesia bajo la dirección de los Apóstoles (véase en la Guía para el Estudio de las Escrituras la entrada “Hechos de los Apóstoles”, pág. 87). Las epístolas de Pablo. Los libros desde el de Romanos hasta el de Hebreos son epístolas (cartas) escritas por el apóstol Pablo. Llevan el nombre ya sea de la rama de la Iglesia o de la persona o del grupo a los que se escribió la carta (véase en la Guía para el Estudio de las Escrituras la entrada “Pablo, epístolas de”, pág. 156).
4. Las epístolas generales. Los libros desde el de Santiago hasta el de Judas también son epístolas. Por lo general, se les llama las epístolas generales y llevan el nombre de los líderes de la Iglesia que escribieron las cartas.
5. El Libro del Apocalipsis. El libro del Apocalipsis fue escrito por el apóstol Juan, que también escribió el Evangelio y las epístolas que llevan su nombre. El Apocalipsis es el relato de Juan de una revelación que recibió del Señor (véase en la Guía para el Estudio de las Escrituras la entrada “Apocalipsis, el”, pág. 16).

¿Qué puede significar para mí el estudiar el Nuevo Testamento?
El Salvador testificó: “Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado” (Juan 17:3). ¿Hay un texto mejor en el cual aprender acerca del Salvador que en el registro de Su ministerio terrenal que se encuentra en el Nuevo Testamento?
El presidente James E. Faust dijo: “El Nuevo Testamento es un testamento mejor por motivo de que en él se deja mucho al entendimiento del corazón y de la mente. Este refinamiento del alma es parte del robustecimiento del testimonio personal. Si no se recibe la atestiguación tanto en el corazón como en la mente, no puede haber testimonio. Estudiemos, aprendamos y vivamos las doctrinas que son difíciles de seguir y que el Salvador enseñó, a fin de que nuestro comportamiento a imagen de la vida de Cristo nos lleve a alcanzar alturas espirituales mucho más elevadas” (Finding Light in a Dark World, 1995, pág. 16).
Al dirigir la palabra a las mujeres jóvenes de la Iglesia, con respecto a la lectura de las Escrituras, el presidente Gordon B. Hinckley dijo: “…espero que esto se convierta en algo mucho más agradable de lo que es, y [que] no [sea] sólo un deber, o sea, en un verdadero amor por la palabra de Dios. Les prometo que, a medida que las lean, su mente y su espíritu se iluminarán. Al principio, quizás les parezcan un tanto tediosas, pero eso se transformará en una experiencia maravillosa con pensamientos de naturaleza divina” (“La luz interior”, Liahona, enero de 1995, pág. 114).
Al estudiar el Nuevo Testamento, busca las verdades que te enseñen más acerca de Jesucristo y la forma de aplicar el Evangelio a tu vida. Como parte del estudio, llevarás un cuaderno en el cual anotarás lo que aprendas y tus asignaciones. Asegúrate de escribir lo que hayas aprendido acerca del Salvador y que te impresione de un modo especial. Eso te servirá para aprender a oír los susurros del Espíritu y te llenará el corazón con un testimonio de Jesucristo.
Tomado del Manual del Nuevo Testamento de Seminarios

¿Qué son los Evangelios?

Los Evangelios son cuatro libros encontrados en el Nuevo Testamento que registran las historias de lo que Jesús dijo e hizo. Fueron, muy probablemente, producidos en la segunda mitad del primer siglo, ya en los años 60. A pesar de que algunos estudiosos datan el Evangelio de Juan al final del primer siglo en la década de los 90, otros sugieren una fecha mucho más temprana para su composición. Curiosamente, el texto existente más antiguo del Nuevo Testamento es un fragmento del Evangelio de Juan, que data alrededor del año 125 d.C.
Aunque los Evangelios aparecen primero en la secuencia del Nuevo Testamento, ellos se escribieron después de algunas cartas de Pablo – estas cartas son los primeros documentos en el Nuevo Testamento que datan de aproximadamente el año 49 d.C. hasta los años 50. En las primeras cartas Pablo se refiere a los importantes acontecimientos de la muerte de Jesús, el entierro y la resurrección. Sin embargo, los Evangelios proporcionan información detallada sobre aquellos acontecimientos no encontrados en ninguna otra parte del Nuevo Testamento. Además, los Evangelios contienen información acerca de su nacimiento y su ministerio y por lo tanto son fuentes esenciales para cualquier intento de reconstruir la vida de Jesús de Nazaret.
Gospel (Evangelio), un término Inglés derivado del antiguo término Inglés godspel (Evangelio), que significa “buena noticia”. Evangelio es una traducción del griego euangellion y se refiere a la buena noticia de Jesucristo y la salvación que Él hizo posible. Eventualmente, el término se aplicó a las cuatro narraciones escritas que conserva el recuerdo de las palabras y hechos de Jesús. Los eruditos se han interesado en comprender qué son los Evangelios-qué tipo de género. Recientemente, algunos estudiosos han sostenido que ellos se entienden mejor como biografías antiguas. Si esto es cierto, esto puede ayudar al lector a entender el propósito original de su producción.
Los eruditos se han interesado en las fuentes existentes detrás del relato del Evangelio. El Evangelio de Marcos, muy probablemente el Evangelio más antiguo, es a menudo identificado como “La Memoria de Pedro”, debido a que gran parte del contenido puede haber llegado directamente desde el mismo Pedro. Se cree que Mateo y Lucas se han compuesto poco después que el Evangelio de Marcos comenzara a circular. Hay importantes y abrumadoras pruebas internas de que Mateo y Lucas usaron a Marcos como fuente. Sin embargo, Mateo y Lucas añade material especial tal como una narración del nacimiento a sus relatos (ver Mateo 1-2 y Lucas 1-2).
Debido a la relación entre ellos, los Evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y se conocen como los “Evangelios Sinópticos”, nombre que se deriva de las palabras griegas que significan “parecer”. Juan está separado de los evangelios sinópticos y que es a veces identificado como el “Cuarto Evangelio”, porque Juan proporciona el material más singular acerca de Jesús, que se calcula contiene hasta en un noventa por ciento, de los relatos del Evangelio.
Todos los Evangelios fueron primero compuestos en griego. Los textos griego de los Evangelios revelan a veces estratos de material en arameo más antiguo, especialmente cuando registran las palabras de Jesús. En pocos casos, el texto en lengua griega conserva una trascripción de frases en arameo de los labios de Jesús (véase, por ejemplo, Mateo 27:46).
Ningún texto original de los Evangelios, identificados como “autógrafos”, sobrevivió de la antigüedad. Sólo copias de copias existen en la actualidad, la más actual de ellas son sólo fragmentos. Estos importantes primeros testigos se conservan mayormente en bibliotecas y archivos. Todos los primeros manuscritos fueron conservados en papiro y escritos con tinta negra. Actualmente, se han descubierto más de cinco mil manuscritos del Nuevo Testamento del período anterior a la impresión. Los expertos estudian estos manuscritos con el fin de identificar qué diría el texto original cuando se compuso por primera vez.
Aunque los mismos Evangelios no siempre concuerdan sobre los puntos de referencia geográfica o en una estricta narración cronológica de los acontecimientos, muchos estudiosos sostienen que en las cuestiones esenciales, los Evangelios dicen la misma historia. De un modo interesante, todos ellos se centran en las últimas veinticuatro horas de la vida de Jesús y cada uno ofrece una historia de la tumba vacía. En estos evangelios descubrimos lo que los primeros cristianos creían acerca de Jesús y cómo se recordó a Jesús.
“En la medida en Jesús es una figura singular en el antiguo mundo (por ejemplo, los reclamos Cristianos acerca de la “resurrección” de Jesús no tienen analogía real), entonces los relatos de su vida, muerte y resurrección no tienen analogía. Por ejemplo, ningún judío escribió una vida comparable de JohananbenZakkai o Hillel. Pero la naturaleza de los Evangelios del NT como, en cierto sentido, las “biografías”, al menos como se entendieron en el mundo antiguo, debe alertarnos sobre las riquezas que contienen y las complejidades que cualquier lectura de ellos implica”.
Christopher Tuckett es un catedrático de la Facultad de Teología, Universidad de Oxford, Oxford, Reino Unido.
Christopher Tuckett, “Gospels (Evangelios)” en el Diccionario Eerdmans de la Biblia (Grand Rapids: Wm. B. Eerdmans Publishing, 2000), 523.
“Sólo con respecto a Jesús las diversas piezas individuales fueron ensambladas para formar un retrato por derecho propio-un hecho de importancia teológica y Cristológica. Al concentrar la atención de los lectores en la persona de Jesús a través de la escritura de una biografía, los primeros escritores de evangelios cristianos fueron afirmando algo que nunca se dijo de un rabí, que Él fue el escenario central como la encarnación, o incluso el reemplazo de la Torá, un individuo único revelando a Dios en sus hechos y palabras, vida, muerte y resurrección. El deseo de hacer este deliberado reclamo Cristológico obligó a los primeros escritores cristianos a salir de la tradición judía de historias y anécdotas para utilizar un género griego narrativa biográfica continua. La l redacción real de un evangelio fue un reclamo Cristológico en sí mismo y también contribuyó a la ‘división de las formas’ entre los primeros cristianos y el desarrollo de la tradición rabínica.”
Richard A. Burridge es Decano del King’s College London y es miembro del Sínodo General de la Iglesia de Inglaterra.
Richard A. Burridge, What Are the Gospels? A Comparison with Graeco-Roman Biography (¿Qué son los evangelios? Una comparación con la Biografía Greco-Romana) (Grand Rapids: Wm. B. Eerdmans Publishing Company, 2004), 339-40.
 
Articulo publicado en elcristo.org
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