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¿Se caso José (el hijo de Jacob) con una mujer egipcia?

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De acuerdo a las escrituras el pueblo del convenio no debía emparentarse con otros pueblos, así lo entendieron y practicaron los patriarcas de la antigüedad:

Y Abraham era ya viejo y bien entrado en años; y Jehová había bendecido a Abraham en todo. Y dijo Abraham a un criado suyo, el más viejo de su casa, que era el que gobernaba en todo lo que tenía: Pon ahora tu mano debajo de mi muslo, y te haré jurar por Jehová, Dios de los cielos y Dios de la tierra, que no tomarás esposa para mi hijo de las hijas de los cananeos, entre los cuales yo habito, sino que irás a mi tierra y a mi parentela y tomarás esposa para mi hijo Isaac.” (Génesis 24:1-4)

Entonces Isaac llamó a Jacob, y lo bendijo y le mandó, diciendo: No tomes esposa de entre las hijas de Canaán. Levántate, ve a Padán-aram, a casa de Betuel, padre de tu madre, y toma allí esposa de las hijas de Labán, hermano de tu madre.” (Génesis 28:1-2)

Es debido a este hecho que algunos se preguntan ¿Porque José se caso con una mujer que no era del pueblo del convenio?

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Vídeo: “Los Rollos del Mar Muerto”

Los libros apócrifos y pseudoepigráficos del Antiguo Testamento

“Cuando a fines del siglo 1 de la Era Cristiana los judíos establecieron el canon de la Biblia hebrea, algunos de los libros que aparecían en la Septuaginta quedaron fuera. Las iglesias protestantes los llaman apócrifos (“escondidos”). La Iglesia Católica los llama deuterocanónicos (“del segundo canon”) y los incluye como parte del canon. Otras iglesias los consideran libros provechosos para la edificación, pero no como base de doctrina, y finalmente otras iglesias los rechazan por completo. La verdad es que aparecen en los deuterocanónicos relatos muy peculiares, tales como el de Daniel, que mata a un dragón (ver Weiser, 1961, pp. 340, 389-412; Patzia, 1995, pp. 26-28).

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Los Rollos del Mar Muerto: Una ventana a la Biblia moderna

Por Donald W. Parry

Profesor de la Biblia hebrea en la Universidad Brigham Young.

A principios de 1947, tres pastores que pertenecían a la tribu beduina de Ta‘amireh estaban buscando un animal extraviado. Uno de ellos lanzó una piedra hacia el interior de una cueva y oyó que una vasija de arcilla se quebraba. Al entrar en la cueva, vieron varias vasijas grandes de barro; en algunas de ellas había unos rollos. En los años subsiguientes, los beduinos y los arqueólogos encontraron varios cientos de rollos en once cuevas de la costa noroeste del Mar Muerto.

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¿Es el Dios del Antiguo Testamento un ser rencoroso, vengativo y despiadado?

Muerte de los primogénitos de Egipto

Cuando entendemos la naturaleza de Dios, obtenemos una nueva perspectiva

Hay muchas personas que se sienten incómodas con respecto al Dios del Antiguo Testamento. Lo ven como a un Dios rencoroso, vengativo y despiadado, y no como al Dios amoroso del Nuevo Testamento. Sin embargo, el estricto Dios del convenio antiguo es el mismo Jesucristo lleno de clemencia del nuevo convenio. La conciliación de lo que parecería una paradoja es que Dios es siempre el mismo y no cambia. Es el mismo ayer, hoy y para siempre (véase D. y C. 20:12). El mismo ha declarado que: “… no anda por vías torcidas, n i se vuelve a la derecha ni a la izquierda, ni se aparta de lo que ha dicho; por tanto, sus sendas son rectas y su curso es un giro eterno” (DyC  3:2; véase también Santiago 1:7). Por lo tanto, vemos que el Dios del Antiguo Testamento es tan bondadoso, tan caritativo y tan amante como el Dios del Nuevo Testamento; por otro lado, el Dios que describe el Nuevo Testamento detesta el pecado, y es tan estricto como el Dios del Antiguo Testamento. ¿Por qué? ¡Porque son una misma persona! Si tratamos de recordar esto, estaremos mejor capacitados para interpretar los mandamientos, las acciones, y las intenciones del gran Jehová.

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Problemas en la enseñanza del Antiguo Testamento (Primera Parte)

Los maestros de la escuela dominical o de institutos que enseñan el Antiguo Testamento tienen que reconocer que algunos partes son difíciles de entender. Así lo reconocen el Sistema Educativo de la Iglesia y el doctor en escrituras antiguas Robert J. Matthews:
Algunas partes de las Escrituras antiguas no son fáciles de entender. Hasta los judíos cuando volvieron del exilio, alrededor del año 500 A.C., necesitaron ayuda para interpretar las Escrituras. La Biblia dice que Esdras y otros escribas “hacían entender al pueblo la ley;…y leían en el libro de la ley de Dios claramente, y ponían el sentido de modo que entendiesen la lectura” (Nehemías 8:7-8). A pesar de que el problema se debía sobre todo a cambios en el idioma que hablaban, la palabra del Señor aún necesitaba explicación, al igual que hoy. Algunas de las dificultades que existen para leer y comprender el Antiguo Testamento se deben al idioma arcaico y a la falta de comprensión de la doctrina, de la historia y de la geografía de la época, además de los cambios que se han hecho debido a la alteración de textos. Por esta razón, el manual para el estudiante provee la ayuda siguiente:
1. Información que ayuda a comprender el mundo del Medio Oriente en el cual los profetas dieron sus mensajes.
2. Información acerca de los profetas del Antiguo Testamento, así como también acerca de otros personajes importantes de la época.
3. Información general acerca de muchos de los libros del Antiguo Testamento.
4. Interpretaciones muchas veces proféticas, de los pasajes más importantes y de algunos de los más difíciles.
5. Una sección de mapas y gráficas que contiene ayuda para localizar los puntos geográficos, las actividades más importantes de los profetas y de los israelitas, un esquema cronológico de los acontecimientos y las equivalencias modernas a las medidas usadas en aquellos tiempos.”

“En un artículo sobre problemas en el Antiguo Testamento, Robert J. Matthews, quien fue Director de Educación Religiosa en la Universidad de Brigham Young, menciono algunos de los problemas que enfrentamos en el Antiguo Testamento:
1. La antigüedad de la tierra
2. Los mandamientos en conflicto que Adán recibió en el Jardín de Edén (2 Nefi 2:22-23)
3. El diluvio universal (Génesis 7-8)
4. El episodio con las hijas de Lot (Génesis 19)
5. Jacob y la primogenitura (Jacob 27:1-40)
6. Las matanzas realizadas por los Israelitas (Deuteronomio 7:1-20).
7. El episodio en que Jehová se enoja con Moisés y le impide que llegue a pisar la tierra prometida.
“El doctor Matthews, nos advierte que no tenemos que tratar de contestar cada pregunta del Antiguo Testamento, ni poner demasiado énfasis en problemas históricos o culturales.
“Matthews afirma “aunque sentimos respeto y reverencia hacia la Biblia, tenemos reservas en cuanto a su exactitud”.
(Si dominas el ingles aquí esta el articulo completo. Chapter 15. “Problems in Teaching the Old Testament”. Selected Writings of Robert J. Matthews: Gospel Scholars Series by Robert J. Matthews. En español también podemos encontrar muy buenos comentarios sobre estos mismos temas en los dos Manuales de Institutos del Antiguo Testamento).
Debemos ser humildes y reconocer que mientras no recibamos información adicional de parte del Señor, algunas de nuestras preguntas sobre el Antiguo Testamento permanecerán sin respuestas hasta la Segunda Venida, cuando el Señor revelara todas las cosas:
Sí, en verdad te digo que el día en que el Señor venga, él revelará todas las cosas: cosas que han pasado y cosas ocultas que ningún hombre conoció; cosas de la tierra, mediante las cuales fue hecha, y su propósito y estado final; cosas sumamente preciosas; cosas que están arriba y cosas que están abajo; cosas que están dentro de la tierra y sobre la tierra y en el cielo“. (DyC 101: 32-34)

Los Pergaminos del Mar Muerto

Rollos del Mar Muerto

 

http://player.vimeo.com/video/80595324?title=0&byline=0&portrait=0

 

Ciertas cosas que debes saber acerca del Antiguo Testamento

Es un testimonio de Cristo
Al igual que todas las Escrituras, el Antiguo Testamento es un testigo y un testimonio de que Dios vive, de que Jesús es el Salvador de la humanidad y de que debemos adorarlos y obedecer Sus enseñanzas con el fin de obtener paz en esta vida y vida eterna después de la muerte.
El presidente Spencer W. Kimball dijo: “Jesucristo es el Dios del Antiguo Testamento, y con Él fue con quien hablaron Abraham y Moisés. Él fue quien inspiró a Isaías y a Jeremías; y fue Él quien predijo, por medio de esos hombres escogidos, los acontecimientos futuros” (“La palabra del Señor a Sus profetas”, Liahona, octubre de 1977, pág. 64).


Después de Su resurrección, Jesús se apareció a dos hombres que recorrían el camino de Jerusalén a Emaús y citó profecías del Antiguo Testamento acerca de Sí mismo, que los llenaron del Espíritu e hicieron que el testimonio ardiera en su corazón (véase Lucas 24:13–32). Al estudiar el Antiguo Testamento, busca las evidencias y los principios que te enseñen más acerca de Jesucristo y de cómo aplicar Su Evangelio en tu vida. Como parte del programa de estudios, utiliza un cuaderno para anotar los conceptos y las asignaciones. Si lo deseas, separa una parte especial del cuaderno para anotar, de lo que hayas aprendido, aquello que enseñe específicamente de Cristo o testifique de Él. Quizás tu corazón también se llene con el testimonio de Jesucristo a medida que lo busques en el Antiguo Testamento.

La historia del Antiguo Testamento
El Antiguo Testamento comienza con la creación de Adán y Eva, el primer hombre y la primera mujer. Después, relata brevemente la historia de la posteridad de Adán y Eva hasta la época de Noé, cuando un gran diluvio destruyó a todas las personas y los animales con excepción de Noé, su familia y los animales que había en el arca. Una vez terminado el relato de la historia de Noé, el Antiguo Testamento registra brevemente los acontecimientos que precedieron a la vida de Abraham, que entró en convenios (promesas sagradas) con Dios y recibió promesas especiales de Él concernientes a su posteridad. Las promesas que Dios hizo a Abraham se llaman el “convenio abrahámico” (véase “Abraham, convenio de” en la Guía para el Estudio de las Escrituras). El convenio abrahámico continuó con Isaac, hijo de Abraham, y con su nieto Jacob, a quien el Señor le cambió el nombre por el de Israel. Luego, el Antiguo Testamento registra los tratos de Dios con Su pueblo del convenio, los descendientes de Jacob, a quienes se les llamó la “casa de Israel” o los “hijos de Israel”.

Un vistazo del Antiguo Testamento
Al comienzo de la Biblia, mira la Tabla de todos los libros del Antiguo y del Nuevo Testamento y el orden en que se encuentran. Cuando los registros del Antiguo Testamento se compilaron, no todos los libros que lo componen se colocaron en orden cronológico; por lo tanto, sería una buena idea que marcaras el índice de temas para recordar las diversas clases de Escrituras del Antiguo Testamento. Por ejemplo, escribe en el índice de temas, al lado del nombre de cada libro, el término que corresponda a ese libro según la descripción siguiente:
1. La ley. El Pentateuco, son los libros que van desde Génesis hasta Deuteronomio a los cuales muchas veces se les llama “la ley”. En virtud de que Moisés los escribió, también se les llama “los cinco libros de Moisés”. Génesis comienza con la creación del mundo y de Adán y Eva, y Deuteronomio termina con la muerte de Moisés. Esos cinco libros hablan sobre los convenios que Dios hizo con el hombre y sobre los mandamientos que éste debe obedecer como parte de ese convenio.
2. La historia. Los libros que van desde Josué hasta Ester relatan la historia de los hijos de Israel durante más de seiscientos años, a partir de la muerte de Moisés. A esos libros se les llama comúnmente “la historia”. Por lo general, se encuentran colocados en orden cronológico; sin embargo, 1 y 2 Crónicas son esencialmente la misma historia que se relata en 1 y 2 Reyes, pero escrita por otro autor.
3. La poesía. Los libros que van desde Job hasta Eclesiastés se encuentran repletos de enseñanzas y revelaciones escritas en forma poética; por lo tanto, a esta sección se le conoce como “la poesía”. El Cantar de los cantares de Salomón se encuentra también dentro de la sección poética aun cuando, de acuerdo con el profeta José Smith, no es un escrito inspirado (véase “Cantares de Salomón” en la Guía para el Estudio de las Escrituras, pág. 30). El libro de Salmos contiene palabras para la música sagrada de esa época.
4. Los profetas. Los libros que van desde Isaías hasta Malaquías contienen las enseñanzas de varios profetas durante la época en que los hijos de Israel tuvieron reyes. No se encuentran en orden histórico, y no se sabe la razón por la cual aparecen en el orden en que están.
Cómo puedes beneficiarte con el estudio del Antiguo Testamento
Los relatos del Antiguo Testamento son los más famosos de la historia. Si no los conociéramos, gran parte del Nuevo Testamento, del Libro de Mormón y de Doctrina y Convenios no tendrían sentido. Pero debemos hacer mucho más que limitarnos a conocer los relatos que contiene; debemos aprender la verdadera doctrina que encierran y aplicarla a nuestra vida.
Al estudiar diligentemente el Antiguo Testamento, sentirás que a veces el Espíritu te toca el corazón y te ayuda a parecerte más a Cristo. Durante cientos de años el Antiguo Testamento ha ayudado a las personas que tienen fe a cumplir con el plan del Padre Celestial.
Tomado del Manual de Seminarios del Antiguo Testamento:
http://www.ldsces.org/inst_manuals/spanish%20web/ot-ssg/ot-ssg-34189002_3.pdf

¿Qué sacerdocio tuvieron los profetas del Antiguo Testamento?

ROBERT L. MILLET

Robert L. Millet es profesor de escrituras antiguas y ha servido como el Decano de la Educación de Religión en la Universidad Brigham Young.

La voz profética es una voz de autoridad, de autoridad divina, Aquellos que son llamados a hablar por el Señor Jehová reciben el poder de Jehová y son ordenados a Su santo orden. Por tanto parece apropiado que pongamos atención a la naturaleza de la autoridad profética; o sea el poder del santo sacerdocio entre los profetas del antiguo Israel.
El Profeta José Smith escribió en 1842: “Creemos en la misma organización que existió en la Iglesia Primitiva, esto es, apóstoles, profetas, pastores, maestros, evangelistas, etc.” (Artículos de Fe 1: 6). Al llegar el tiempo correcto, cuando Dios el Padre Eterno en su infinita sabiduría decidió volver a establecer Su reino en la tierra, comenzó a restaurar los sacerdocios básicos, los quórumes, y los consejos que había puesto Jesús en el meridiano de los tiempos. La “obra maravillosa y un prodigio” previstos por Isaías (Isaías 29: 14) también incluiría la restauración de la Iglesia de Jesucristo que existió en los siglos previos al ministerio mortal de Jesús (véase DyC 107: 4). Esa restauración consistiría de las verdades, los poderes, los sacerdocios, los convenios y las ordenanzas del Antiguo Testamento de forma que “una unión entera, completa y perfecta, así como un encadenamiento de dispensaciones, llaves, poderes y glorias se realicen y sean revelados desde los días de Adán hasta el tiempo presente. Y no sólo esto, sino que las cosas que jamás se han revelado desde la fundación del mundo, antes fueron escondidas de los sabios y entendidos, serán reveladas a los niños pequeños y a los de pecho en esta, la dispensación del cumplimiento de los tiempos” (DyC 128: 18).
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