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Una introducción a La Perla de Gran Precio

La Perla de Gran Precio es un libro de Escrituras por medio del cual el Señor te bendecirá a medida que lo leas detenidamente y medites en las palabras sagradas que contiene. Este manual para el alumno proporciona citas y comentarios que respaldarán tu estudio de la Perla de Gran Precio y ampliarán tu comprensión de ese libro.
El élder Milton R. Hunter, que fue miembro de los Setenta, dijo que la Perla de Gran Precio es “en verdad una perla”. Después explicó la singularidad de esos escritos sagrados:
“Están condensados en aproximadamente setenta y una páginas, pero cada una de ellas es dinámica y poderosa. Es un libro maravilloso.
La Perla de Gran Precio… contiene revelaciones sobre ciertos temas, las que son superiores a cualquier otra Escritura o escritos que, sobre esos mismos temas, se encuentran en el mundo; por ejemplo, la visión de Abraham sobre la vida preterrenal, en la cual aprendió acerca de la naturaleza eterna de las cosas, del gran concilio que hubo en los cielos y del plan de salvación, tal como se presentó allí, constituye una de las revelaciones más grandiosas de Dios a Sus santos profetas. Además, el conocimiento que obtuvo Moisés en su visión de Lucifer y de la parte que él desempeñó en el gran concilio, agregado a la visión de Abraham, nos brinda una comprensión más completa acerca de la vida preterrenal del hombre y de los propósitos de Dios para el bienestar del género humano que la de ninguna otra obra literaria.
“La Perla de Gran Precio ayuda también a aclarar algunos pasajes difíciles de otras Escrituras” (en “Conference Report”, octubre de 1955, pág. 67).

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La Perla de Gran Precio: Introducción

La Perla de Gran Precio es un libro de Escrituras por medio del cual el Señor te bendecirá a medida que lo leas detenidamente y medites en las palabras sagradas que contiene. Este manual para el alumno proporciona citas y comentarios que respaldarán tu estudio de la Perla de Gran Precio y ampliarán tu comprensión de ese libro.

El élder Milton R. Hunter, que fue miembro de los Setenta, dijo que la Perla de Gran Precio es “en verdad una perla”. Después explicó la singularidad de esos escritos sagrados:
“Están condensados en aproximadamente setenta y una páginas, pero cada una de ellas es dinámica y poderosa. Es un libro maravilloso.


“La Perla de Gran Precio… contiene revelaciones sobre ciertos temas, las que son superiores a cualquier otra Escritura o escritos que, sobre esos mismos temas, se encuentran en el mundo; por ejemplo, la visión de Abraham sobre la vida preterrenal, en la cual aprendió acerca de la naturaleza eterna de las cosas, del gran concilio que hubo en los cielos y del plan de salvación, tal como se presentó allí, constituye una de las revelaciones más grandiosas de Dios a Sus santos profetas. Además, el conocimiento que obtuvo Moisés en su visión de Lucifer y de la parte que él desempeñó en el gran concilio, agregado a la visión de Abraham, nos brinda una comprensión más completa acerca de la vida preterrenal del hombre y de los propósitos de Dios para el bienestar del género humano que la de ninguna otra obra literaria.
“La Perla de Gran Precio ayuda también a aclarar algunos pasajes difíciles de otras Escrituras” (en “Conference Report”, octubre de 1955, pág. 67).
El élder Mark E. Petersen, que fue miembro del Quórum de los Doce Apóstoles, testificó que la Perla de Gran Precio “contiene algunas de las revelaciones más grandiosas que Dios haya dado al hombre” (en “Conference Report”, abril de 1952, pág. 107).
Si buscas la influencia del Espíritu Santo al estudiar este libro de Escrituras escogido, obtendrás una comprensión mayor de la obra del Señor con Sus hijos y un aprecio más grande por ella: desde la vida preterrenal, las grandes dispensaciones del Antiguo Testamento, las enseñanzas del Salvador y, como broche final, la dispensación del cumplimiento de los tiempos. Al aumentar tu conocimiento y tu testimonio, aumentarán también tu amor por el Señor y tu cometido hacia Su gran obra de los últimos días.

Tomado del Manual de Institutos de La Perla de Gran Precio. Pág.V

¿Como obtuvimos el libro de Moisés?

Traducido de Kent P. Jackson, “How We Got the Book of Moses” in The Religious Educator, vol. 3, num. 1, ed. Richard Neitzel Holzapfel (Provo: Religious Studies Center, 2002), 127-137.

Kent P. Jackson
 Kent P Jackson es profesor de Escrituras Antiguas en la Universidad de Brigham Young.
El Libro de Moisés es un extracto de la Nueva Traducción de la Biblia hecha por José Smith. Fue revelado al Profeta en 1830 y al inicio de 1831, no mucho después de la organización de la Iglesia. Este artículo es una introducción breve al origen del Libro de Moisés y a la traducción de la Biblia de la cual se deriva.[1]
A principios de junio de 1830, José Smith comenzó a leer la Biblia de manera minuciosa para revisarla y hacer correcciones de acuerdo con la inspiración que recibiera. Como resultado vino la revelación de muchas verdades importantes y la restauración de muchas de las “cosas claras y preciosas” que Nefi predijo que se quitarían de la Biblia (ver 1 Nefi 13:23-29). En un proceso que duró cerca de tres años, el Profeta hizo cambios, correcciones y agregó cosas según le fueron dadas por inspiración divina mientras cumplía su llamamiento de proporcionar una traducción m&aactue;s correcta para la Iglesia.[2] En su conjunto se conoce como la “Traducción de José Smith” (TJS), o la “Nueva Traducción,” que es como José Smith se refería a ella.[3] El títuloVersión Inspirada se refiere a la obra editada e impresa en Independence, Missouri, por la Comunidad de Cristo (antes la Iglesia Reorganizada de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días). El Libro de Moisés en la Perla de Gran Precio es el principio de la Nueva Traducción, y corresponde en la Biblia a Génesis 1:1 al 6:13.

La traducción
La primera revelación de la TJS fue la que ahora tenemos como Moisés 1. Es el prefacio al libro de Génesis. Este es el principio del manuscrito m&aactue;s antiguo de la Nueva Traducciónnombrado como Manuscrito 1 del Antiguo Testamento (OT1 [por sus siglas en inglés]).[4] Quienes sirvieron como escribientes para lo que ahora est&aactue; en el Libro de Moisés fueron:
Oliver Cowdery
Moisés 1:1-5:43
Comenzando en junio de 1830
John Whitmer
Moisés 5:43-6:18
21 de octubre, 30 de noviembre de 1830
Emma Smith
Moisés 6:19-52
1 diciembre de 1830
John Whitmer
Moisés 6:52-7:1
Diciembre de 1830
Sidney Rigdon
Moisés 7:2-8:30
Diciembre de 1830, febrero de 1831
Al dictar a estos escribientes el texto de la Nueva Traducción, el Profeta llegó a Génesis 24:41, que es cuando dejó Génesis para empezar a traducir el Nuevo Testamento según se lo instruyó el Señor el 7 de marzo de 1831 (ver D. y C. 45:60-62). &eacutel y sus escribientes continuaron trabajando en el Nuevo Testamento hasta que lo terminaron en julio de 1832, y entonces volvieron a trabajar en el Antiguo Testamento.[5]
Un segundo manuscrito del Antiguo Testamento, nombrado como Manuscrito 2 del Antiguo Testamento (OT2), empezó como una copia del primer manuscrito (OT1). John Whitmer había hecho la copia en marzo de 1831 cuando José Smith y Sidney Rigdon empezaron a trabajar en el Nuevo Testamento. Después de empezar el OT2, se usó como el manuscrito para continuar la traducción de todo el resto del Antiguo Testamento. El primer manuscrito (OT1) ya no se usó y quedó como una copia de respaldo. La traducción del Antiguo Testamento se reanudó en julio de 1832 y continuó por cerca de un año. Al final del manuscrito del Antiguo Testamento, después del libro de Malaquías, est&aactue;n escritas en letras grandes las siguientes palabras: “Terminado el 2 de julio de 1833” (OT2, p&aactue;g. 119). Ese mismo día el Profeta les escribió a los miembros de la Iglesia en Missouri y les dijo, “Hoy terminamos la traducción de las Escrituras y por eso le dimos las gracias a nuestro Padre Celestial.”[6]
 
Moisés 1:1-19, en Manuscrito 1 del Antiguo Testamento, pagina 1, “Una Revelación dada a José el Revelador.” Este es el principio de la Nueva Traducción de la Biblia por José Smith. Fechada en junio de 1830, escrito por Oliverio Cowdery. (Cortesía de los Archivos de la Comunidad de Cristo, Independence, Missouri.)
Durante el curso del trabajo del Profeta en la Biblia, se hicieron cambios en aproximadamente 1300 versículos del Antiguo Testamento y en m&aactue;s o menos 2100 versículos del Nuevo Testamento.[7] La mayoría de los cambios son reacomodo de palabras de la actual Versión del Rey Santiago. Pero otros cambios involucran la adición de nuevo material-en algunos casos cantidades considerables. Presumiblemente se revisaron todos los libros de la Biblia, pero en trece de ellos no se hicieron cambios (Ester, Eclesiastés, Cantares, Lamentaciones, Abdías, Miqueas, Nahúm, Habacuc, Sofonías, Hageo, Malaquías, 2 Juan, y 3 Juan). En los manuscritos se identifican los libros que no recibieron correcciones con anotaciones breves como “Miqueas-Correcto” (OT2, p&aactue;g. 118). Eclesiastés es el único libro que no se menciona. Con respecto a otro libro, el manuscrito indica, “El Cantar de los cantares de Salomón no son escritos inspirados” (OT2, p&aactue;g. 97).
La mayoría de los pasajes en la Nueva Traducción se revelaron con claridad desde la primera vez y muestran la necesidad de muy pocos ajustes posteriores. Pero en algunos pasajes se nota que el Profeta batalló con la redacción hasta que quedó satisfecho de que era aceptable al Señor. Su esfuerzo cuidadoso va de acuerdo con las instrucciones que había recibido previamente de que debemos “estudiarlo en [nuestra] mente” mientras escuchamos al Espíritu y aplicar nuestro mejor esfuerzo, después de lo cual vendr&aactue; una confirmación si es lo correcto (ver D. y C. 9:7-9).
En muchas de las p&aactue;ginas de los manuscritos, hay revisiones que se hicieron algún tiempo después del dictado original. Estas son de dos tipos: (1) Algunas son puramente mec&aactue;nicas tales como la inserción de signos de puntuación, la numeración de los versículos, o cambios a minúsculas o mayúsculas. Es muy probable que dichas revisiones se hicieran al tiempo de preparar el manuscrito para su publicación. (2) En muchos otros casos, se agregaron palabras al texto o se revisó la redacción.[8] Algunas de estos cambios son simplemente para corregir errores en el registro original, por ejemplo, cuando el Profeta se saltaba palabras al dictarlas o cuando su escribiente las escribió incorrectamente. Pero en algunas de las inserciones se revisa la redacción o se añaden palabras o frases para producir significados distintos a los registrados en el dictado original. Por este proceso, se hicieron muchas revisiones importantes al material del Libro de Moisés. No sabemos cuando hizo el Profeta estos cambios finales. Algunas personas creen que él trabajó en la traducción periódicamente durante el resto de su vida; pero la evidencia muestra que la mayoría o todas las revisiones hechas por José Smith se habían efectuado para el verano de 1833 o no mucho después.
¿Se terminó la traducción? Contrariamente a lo que se cree, la traducción se terminó en lo general. Aun en su forma m&aactue;s completa, la Biblia nunca tuvo los registros completos de quienes se mencionan en ella. Por ejemplo, el libro de Génesis fue una revelación dada a Moisés en la cual se le dieron resúmenes de vidas y acontecimientos importantes. Ciertamente existen otras verdades que pudieron haber sido reveladas en la Nueva Traducción y otros agregados que pudieron haber sido insertados para hacerla m&aactue;s completa. Tal parece que José Smith la consideró terminada a partir de julio de 1833 en adelante. &eacutel ya no habló de traducir la Biblia sino de imprimirla, el cual él quiso e intentó hacer lo m&aactue;s pronto posible. El buscó los medios para publicarla como libro, y él y los otros líderes de la Iglesia con frecuencia animaban a los Santos para que donaran dinero para hacer posible su publicación. Pero debido a la falta de fondos y a otras prioridades de los Santos, nunca se imprimió durante su vida.[9] Algunos extractos fueron publicados en los periódicos de la Iglesia y en otras partes, de manera que unos fragmentos estuvieron al alcance de los primeros miembros de la Iglesia.[10] Aún así, cuando fue martirizado en 1844, José Smith no vio realizado su deseo de que toda la Nueva Traducción estuviera impresa.[11]
En las décadas posteriores a la muerte del Profeta, los Santos de los Últimos Días en Utah no tuvieron acceso a los manuscritos de la Nueva Traducción y sabían muy poco acerca de cómo fue que se efectuó. Ninguno de los participantes en la traducción estaba con la Iglesia cuando los Santos se fueron al oeste en 1846.[12] Esta y otras circunstancias relacionadas resultaron en ideas equivocadas acerca de la traducción que finalmente han llegado hasta nuestra cultura. Entre estas ideas erróneas est&aactue;n las creencias de que el Profeta no terminó traducción y que no intentó publicarla durante su vida. Una investigación minuciosa hecha por el profesor de la Universidad de Brigham Young Robert J. Matthews muestra que estas ideas son refutadas por las mismas palabras de José Smith.[13] ¿Estaba lista para la imprenta la Nueva Traducción el día que murió José Smith? El profesor Matthews ha dicho: “Parece que la conclusión b&aactue;sica es que el trabajo de la traducción era aceptable de acuerdo a lo que el Señor le pidió al Profeta en esa época, pero el manuscrito no estaba totalmente listo para ser impreso.”[14] Aún se necesitaba mucho trabajo para refinar la división por versículos y para dar una ortografía y puntuación consistentes. Adem&aactue;s, algunos de los cambios particulares resultaron en una redacción desigual que debía refinarse. En breve, aunque José Smith había terminado la obra inspirada de la traducción, cuando él murió, el texto aún necesitaba una buena revisión,
Tipo de cambios
José Smith tuvo la autoridad para hacer cambios en la Biblia según lo dirigió Dios. En una revelación se le llama un “vidente, revelador, traductor” (D. y C. 107:92), y en varios pasajes de la Doctrina y Convenios, el Señor confirmó su trabajo de la traducción (D. y C. 35:20; 43:13-13; 73:3-4; 90:13; 93:53; 94:10). El Profeta le llamó a su revisión una “traducción,” aunque ésta no incluyó el crear una nueva presentación basada en los manuscritos hebreos o griegos. En lo que se refiere a la traducción de la Biblia, él nunca dijo haber consultado un texto distinto al de su biblia en ingles, pero él la “tradujo” en el sentido de presentarla en una forma nueva.
Parece que hubo varios tipos de cambios hechos en este proceso, pero es difícil saber con certeza el origen o naturaleza de un cambio en particular. Propongo las siguientes categorías de revisiones:
1. Restauración de texto original. Ya que Nefi nos dice que “muchas cosas claras y preciosas” serían “quitadas” de la Biblia (1 Nefi 13:28), podemos tener la certeza de que la TJS incluye la restauración de cosas que una vez estuvieron en los manuscritos originales. El Señor le predijo a Moisés que algunas cosas de su registro iban a ser quitadas y restauradas en los últimos días: “Tu escribir&aactue;s las cosas que yo hablaré. Y en el día en que los hijos de los hombres menosprecien mis palabras y quiten muchas de ellas del libro que tú escribas, he aquí levantaré a otro semejante a ti, y de nuevo existir&aactue;n entre los hijos de los hombres, entre cuantos creyeren” (Moisés 1:40-41). José Smith fue el hombre semejante a Moisés a quien el Señor levantó para restaurar el material perdido del Libro de Moisés, y también el de otros escritores de la Biblia. Pero José Smith no restauró las palabras precisas de los textos perdidos porque estaban escritos en hebreo o griego (o en otras lenguas antiguas) y porque la Nueva Traducción iba a ser en inglés. De esta forma, su traducción, en el idioma inglés de su propia época, restauraría el significado y el mensaje de los pasajes originales pero no necesariamente las palabras y los adornos literarios que los acompañaban cuando fueron escritos por primera vez. Este es el porqué su obra puede ser llamada una “traducción.” Algunas partes del Libro de Moisés-incluyendo la visión de Moisés en el capítulo 1 y las visiones de Enoc en los capítulos 6 y 7-no tienen equivalente en la Biblia. Es muy probable que estos pasajes son la restauración de material que alguna vez estuvo en los manuscritos antiguos.
2. Restauración de lo que alguna vez se dijo o se hizo pero que nunca estuvo en la Biblia. José Smith declaró: “Por lo que podemos aprender de las escrituras con respecto a las enseñanzas del cielo somos inducidos a creer, que desde el principio se han dado muchas instrucciones al hombre las cuales no tenemos.”[15] Quiz&aactue;s la TJS incluye enseñanzas o eventos en los ministerios de profetas, apóstoles o de Jesús mismo que nunca se registraron antiguamente. Es probable que la TJS incluya que los escritores de la Biblia no conocían, que decidieron no incluir, o que por descuido lo omitieron (comparar con 3 Nefi 23:6-13).
3. Revisión para hacer la Biblia m&aactue;s comprensible para los lectores modernos. La mayoría de los cambios en la TJS caen en esta categoría. Hay muchas instancias en las cuales el Profeta reacomodó el orden de las palabras para que el texto fuera m&aactue;s f&aactue;cil de leer o para modernizar el idioma. Unos ejemplos de modernización del idioma incluyen los muchos cambios (en el inglés) de palabras: de wot (palabra en desuso) a know (saber, conocer),[16] el artículo en lugar de an si antecede a una palabra que empiece con h, de saith said (dijo), de that (ese, esa) and which (cual) to who (quien), y de ye(vosotros) and thee (vos) to you (tú y ustedes).[17] En muchas instancias José Smith agregó expresiones cortas para que el texto fuera menos ambiguo. Por ejemplo, para aclarar el significado del pasaje hay varios lugares en donde la palabra él es reemplazada por un nombre personal. Tal es el caso en Génesis 14:20 (KJV “Y él dio” = TJS “Y Abram dio”), y en Génesis 18:32 (KJV “Y él dijo . . . Y él dijo . . .” = TJS “Y Abraham dijo . . . Y el Señor dijo . . .”
4.- Correcciones para poner el lenguaje bíblico de acuerdo con las verdades que se hallan en otras partes de la Biblia o en otras revelaciones. José Smith dijo: “[Hay] muchas cosas en la Biblia que, como est&aactue;n ahora, no concuerdan con la revelación que recibo del Espíritu Santo.”[18] Donde hubiera cosas inexactas en la Biblia, sin importar su origen, por virtud de su llamamiento le correspondía al Profeta cambiar lo que tuviera que ser cambiado. En donde la revelación moderna había dado una explicación m&aactue;s clara de una doctrina contenida en la Biblia de manera menos adecuada, era apropiado que José Smith agregara una corrección-aunque dicha corrección no refleje lo que se encuentra en los manuscritos antiguos. El Profeta también tenía la autoridad para hacer cambios cuando un pasaje no era consistente con la información de otras partes de la Biblia misma. El siguiente ejemplo quiz&aactue;s ayude a entender este tipo de corrección: El evangelio de Juan declara, “A Dios, nadie le vio jam&aactue;s” (Juan 1:18) y eso contradice la experiencia de José Smith (José Smith-Historia 1:17-20) así como varios ejemplos en la misma Biblia de profetas que han visto a Dios (por ejemplo, &eacutexodo 24:9-11; 33:11; Números 12:6-8; Isaías 6:1; Amós 9:1). La TJS de Juan 1:18 aclara el texto y lo hace consistente con lo que sabemos de otras fuentes reveladas.
Historia posterior
Cuando murió José Smith, los manuscritos de la Nueva Traducción no estaban en posesión de la Iglesia, sino que los tenía su familia; quienes permanecieron en Illinois cuando los líderes de la Iglesia y la mayoría de los santos se fueron al oeste. En 1867, La Iglesia Reorganizada de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días publicó la Nueva Traducción bajo el título Las Santas Escrituras, Traducidas y Corregidas por el Espíritu de Revelación, por José Smith hijo, el Vidente. El nombre Versión Inspiradapor el cual se le conoce comúnmente, se agregó en la edición de 1936, pero no es incorrecto referirse a ella con ese nombre desde su primera publicación en 1867. Al momento de la muerte de José Smith, la puntuación y la numeración por versículos en los manuscritos aún necesitaban ser refinados. La puntuación y la división por versículos de la Versión Inspirada la proporcionó el Comité de Publicaciones RSUD durante 1866-1867.
En el año 1851, el élder Franklin D. Richards del Quórum de los Doce Apóstoles estaba sirviendo como presidente de la Misión Brit&aactue;nica, en la ciudad de Liverpool. Sintiendo la necesidad de poner a disposición de los Santos algunas de las revelaciones de José Smith que ya se habían publicado en los Estados Unidos, compiló un folleto misional titulado La Perla de Gran Precio.[19] Su intención era que su “pequeña colección de verdades preciosas” pudiera aumentar la capacidad [de los santos] para sostener y defender la santa fe.”[20] En ella él incluyó entre otros textos importantes, trozos de la Nueva Traducción de la Biblia hecha por el Profeta que ya se habían publicado en algunos periódicos de la Iglesia y en otras partes: los primeros cinco capítulos y medio de Génesis y Mateo 24. El élder Richards no tuvo acceso a los manuscritos originales de la TJS, y la Versión Inspirada de la RSUD aún no había sido publicada. Para los capítulos de Génesis, él sacó el texto principalmente de trozos que se habían publicado en los periódicos de la Iglesia en los años de los 1830 y los 1840. Esos extractos se originaron en OT1 y no incluían las revisiones finales de José Smith que estaban registradas en el OT2. El material de Génesis estaba en dos partes: “Extracts from the Prophecy of Enoch . . .” [Extractos de la Profecía de Enoc] (Moisés 6:43-7:69) y “The Words of God, which He Spake unto Moses . . .” [Las Palabras de Dios, las Cuales Habló a Moisés] (Moisés 1:1-5:16, 19-40; 8:13-30).
Con el paso del tiempo, La Perla de Gran Precio llegó a ser un artículo literario de importancia entre los miembros de la Iglesia. Siendo que la mayoría de los santos brit&aactue;nicos eventualmente emigró a los Estados Unidos, pasó lo mismo con la popularidad de la Perla de Gran Precio. En los años de los 1870 se tomó la decisión en la Cabecera de la Iglesia de prepararla para distribuirla en toda la Iglesia. El élder Orson Pratt del Quórum de los Doce Apóstoles fue asignado para preparar la edición, la cual fue publicada en 1878. Como sabía que José Smith había hecho correcciones posteriores a la Nueva Traducción, el élder Pratt no sacó los capítulos de Génesis de la Perla de Gran Precio original publicada en Liverpool, sino que los obtuvo de la edición impresa de la Versión Inspirada RSUD , los cuales copió exactamente para el Libro de Moisés. Otra vez, el material estaba en dos partes, aunque esta vez se llamaron “Visions of Moses” [Las visiones de Moisés] (Moisés 1) y “Writings of Moses” [Los escritos de Moisés] (Moisés 2-8).
Desafortunadamente, el texto de Génesis en la Versión Inspirada de 1867 no siempre era consistente con las intenciones de José Smith. Aparentemente el comité de publicaciones RSUD no entendió la relación entre OT1 y OT2 y excluyeron de la Version Inspirada una cantidad significativa de las correcciones del Profeta. Como resultado, a nuestro Libro de Moisés actual, le faltan correcciones importantes hechas por José Smith.[21]
En la conferencia general de octubre de 1880, se presentó a la membrecía allí reunida para su sostenimiento como escritura canonizada y aceptada como obligatoria para la Iglesia. Desde esa fecha la Perla de Gran Precio ha sido uno de los libros canónicos, y los pocos capítulos de la Traducción de José Smith (en el Libro de Moisés y José Smith-Mateo) han sido reconocidos no sólo como revelación divina-lo que siempre han sido-sino también como partes integrales de nuestra doctrina y escrituras.
Las ediciones posteriores de la Perla de Gran Precio han hecho cambios menores al material de Génesis. La edición de 1902 fue la primera en usar el nombre “El Libro de Moisés” y la primera en poner capítulos, versículos y notas de referencias al pié de las p&aactue;ginas. Se hicieron algunas revisiones menores en el texto. La edición de 1921 fue la primera en ser impresa en p&aactue;ginas de dos columnas. El nombre actual “Selecciones del Libro de Moisés,” se cambió en la edición de 1981. Dicho nombre reconoce que la Perla de Gran Precio contiene solamente parte del registro de Moisés.
Debido a que los Santos en Utah sabían muy poco acerca de la Traducción de José Smith y tampoco tenían acceso a sus documentos originales, no tuvo un uso generalizado dentro de la Iglesia, con excepción de los trozos que son parte de la Perla de Gran Precio. Durante las décadas de 1960 y 1970, el profesor Robert Matthews efectuó una investigación exhaustiva de los manuscritos.[22] Su estudio confirmó la integridad en lo general de la Versión Inspirada impresa y nos enseñó muchas cosas relativas a la Nueva Traducción y como se realizó.[23] Durante ese proceso, el profesor Matthews trajo la TJS a la atención de los miembros de la Iglesia.[24]
En 1979, cuando la Iglesia publicó una edición SUD de la Biblia en el idioma inglés, se incluyeron en ella, en las referencias y en un apéndice, grandes cantidades del material de la Nueva Traducción. En años subsecuentes, se incluyeron trozos de la TJS en la “Guía para el Estudio de las Escrituras” que es una combinación de concordancia y diccionario de la Biblia publicado con las escrituras SUD en idiomas distintos al inglés. Un aspecto significativo de estas publicaciones es que han hecho accesible la TJS a un grado como nunca antes. Ahora, las Autoridades Generales, los escritores de los cursos de estudio, los eruditos, y los estudiosos pueden usarlas con liberalidad en sus investigaciones y escritos, y así colocarla en su justo lugar junto a las otras grandes revelaciones del Profeta José Smith. Los Santos de los Últimos Días saben que José Smith fue designado por el Señor para proporcionar una traducción correcta de la Biblia (ver D. y C. 76:15). Dios la apoyó en palabras fuertes: “y se dar&aactue;n las Escrituras, tal como se hallan en mi propio seno, para la salvación de mis escogidos” (D. y C. 35:20). La Nueva Traducción es, según lo comentó el élder Dallin H. Oaks del Quórum de los Doce Apóstoles, “un miembro de la familia real de escrituras” y que “debe ser reconocida y honrada en cualquier ocasión en que esté presente.”[25]
Notas:
[1] La mayor parte de este artículo ha sido condensada y actualizada del capítulo “What is the Joseph Smith Translation” [En Que Consiste la Traducción de José Smith], en Kent P. Jackson, The Restored Gospel and the Book of Genesis [El Evangelio Restaurado y el Libro de Génesis] (Salt Lake City: Deseret Book, 2001), p&aactue;gs. 25-42.
[2] A la fecha, el tratado comprehensivo de la Traducción de José Smith es el libro editado por Robert J. Matthews, “A Plainer Translation”: Joseph Smith’s Translation of the Bible-A History and Commentary [Una Traducción Mas Clara: La Traducción de la Biblia por José Smith-Historia y Comentario] (Provo, Utah: Brigham Young University Press, 1975). Investigaciones m&aactue;s recientes han aclarado muchos asuntos comentados en el libro de Matthews, en que se incluyen identificación de los escribientes, fechas y el proceso de la obra del Profeta. Ver la obra de Scott H Faulring, Kent P. Jackson y Robert J. Matthews, Joseph Smith’s New Translation of the Bible: Original Manuscripts [La Nueva Traducción de la Biblia por José Smith: Manuscritos Originales] (Provo, Utah: Religious Studies Center, Brigham Young University, 2002).
[3] Ver Doctrina y Convenios 124:89; Times and Seasons 1, num. 9 (julio 1840): p&aactue;g. 140. Ver también José Smith,History of the Church of Jesus Christ of Latter-Day Saints, editada por B. H Roberts, 2a ed. Rev. (Salt Lake City: Deseret Book, 1957), 1:341, 365; 4:164.
[4] Todos los manuscritos de la TJS se encuentran en los archivos de la Comunidad de Cristo en Independence, Missouri. Nótese que en el libro de Matthews, “A Plainer Translation,” [Una traducción m&aactue;s clara] y otras distintas publicaciones, se usó en los manuscritos un antiguo sistema de numeración de archivos, lo que dio por resultado una antigua mala interpretación acerca del orden en el cual se escribieron los manuscritos. OT1 fue designado previamente como OT2, y OT2 previamente fue designado como OT3. Matthews fue el primero en cuestionar la exactitud del sistema de numeración. Ver Matthews, “A Plainer Translation,” pags. 67-72; Richard P. Howard, Restoration Scriptures: A Study of Their Textual Development [Las Escrituras de la Restauración: Un Estudio del Desarrollo de su Texto]rev. y aum. (Independence, Missouri: Herald, 1995), p&aactue;g. 63, nota 1.
[5] En una carta fechada el 31 de julio de 1832, el Profeta declaró: “Hemos terminado la traducción del Nuevo Testamento . . . , estamos haciendo grandes avances en el viejo libro (Antiguo Testamento) y con la fuerza del Señor podemos hacer todas las cosas de acuerdo con Su voluntad.” De José Smith para W.W. Phelps, 31 julio 1832, Ms 155, Caja 2 legajo 3, de la Colección de José Smith, Archivos de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días. Publicada en Dean C. Jessee, ed., The Personal Writings of Joseph Smith [Los Escritos Personales de José Smith] (Salt Lake City: Deseret Book, 1984), p&aactue;g. 248.
[6] Sidney Rigdon, José Smith, y Frederick G. Williams a los Hermanos en Sión, 2 julio 1833, Libro de Cartas de José Smith 1, 51 (Ms. 155, Caja 2 legajo 1), de la Colección de José Smith, Archivos de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Publicada en José Smith, History of the Church 1:368.
[7] Matthews, “A Plainer Translation,” p&aactue;g. 425.
[8] Algunas de estas inserciones requerían mayor espacio del que había entre los renglones del texto y se escribieron en pedazos de papel y se agregaron sujet&aactue;ndoles con alfileres-el equivalente del siglo XIX-a las grapas o los sujetadores para papel.
[9] Las evidencias se encuentran en Matthews, “Joseph Smith’s Efforts to Publish His Bible Translation” [Los esfuerzos de José Smith para publicar su traducción de la Biblia], Ensign, Enero de 1983, p&aactue;gs. 57-64.
[10] The Evening and Morning Star 1, num. 3 (agosto 1832); p&aactue;gs. 2-3 (Moisés 7); 1, en el núm. 10 (marzo 1833): 1 (Moisés 6: 43-68); 1, en el núm. 11 (abril 1833): 1, (Moisés 5:1-16); 1, en el núm 11 (abril 1833): 1-2 (Moisés 8:13-30); La Doctrina y Convenios de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (Kirtland, Ohio: F. G. Williams & Co., 1835). “Primer Discurso,” 5 (Hebreos 11:1); “Segundo Discurso,” 13-18 (Moisés 2:26-29; 3:15-17, 19-20; 4:14-19, 22-25; 5:1, 4-9, 19-23, 32-40); Times and Seasons 4, núm. 5 (16 enero 1843); p&aactue;gs. 71-73 (Moisés 1); Pedro Crawley, A Descriptive Bibliography of the Mormon Church, Volume 1, 1830-1847 (Provo, Utah: Religious Studies Center, Brigham Young University, 1997), p&aactue;gs. 60-61 (Mateo 24).
[11] Ver Matthews, “A Plainer Translation,” p&aactue;gs. 40-48, 52-53.
[12] José Smith (murió en 1844), Oliver Cowdery (excomulgado en 1838), John Whitmer (excomulgado en 1838), Emma Smith (no fue al oeste), Sidney Rigdon (excomulgado en 1844), y Frederick G. Williams (excomulgado en 1839, y murió en 1842).
[13] Ver Matthews, “Joseph Smith’s Efforts”
[14] Ibid., P&aactue;g. 64; el énfasis est&aactue; puesto en el original.
[15] The Evening and Morning Star 2, num. 18 (marzo 1834): p&aactue;g. 143.
[16] El manuscrito para &eacutexodo 32:1 cambia wot know con una nota indicando que know “debe ponerse en lugar de ‘wot’ en todos los lugares”.
[17] Estos cambios no son totalmente consistentes en los manuscritos.
[18] José Smith, The Words of Joseph Smith: The Contemporary Accounts of the Nauvoo Di-courses of the Prophet Joseph Smith,[Las Palabras de José Smith: Una Relación Contempor&aactue;nea de los Discursos de José Smith en Nauvoo], comp y ed. Andrew F. Eaht y Lyndon W. Cook (Provo, Utah: Religious Studies Center, Brigham Young University, 1980), p&aactue;g. 211; se modernizó la ortografía y el uso de las letras mayúsculas.
[19] The Pearl of Great Price: Being a Choice Selections from the Revelations, Translations, and Narrations of Joseph Smith, First Prophet, Seer, and Revelator to the Church os Jesus Christ of Latter-Day Saints [La Perla de Gran Precio: Una selección de las Revelaciones, Traducciones y Narraciones de José Smith, el Primer Profeta, Vidente y Revelador de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días] (Liverpool: F. D. Richards, 1851).
[20] Prefacio, La Perla de Gran Precio, 1851 (p&aactue;gina [v]).
[21] Algunas de estas se anotan en el libro de Matthews, A Plainer Translation”, p&aactue;g. 145-161; y en “What is the Book of Moses?” [¿Qué es el libro de Moisés?] por el mismo Matthews del libro de Robert L. Millet y Kent P. Jackson, editores Studies in Scripture Vol. 2; The Pearl of Great Price (Salt Lake City: Randall, 1985), p&aactue;gs. 35-36. Investigaciones m&aactue;s recientes han hecho posible que entendamos el proceso mejor que como lo hicimos en el pasado.
[22] Robert J. Matthews, “A Study of the Doctrinal Significance of Certain Textual Changes Made by the Prophet Joseph Smith in the Four Gospels of the Inspired Version of the New Testament” [Un Estudio del Significado Doctrinal de Cambios a Ciertos Textos, Hechos por el Profeta José Smith en los Cuatro Evangelios en la Versión Inspirada del Nuevo Testamento] (Tesis Magisterial, Brigham Young University, 1960), y “A Study of the Text of the Inspired Revision of the Bible” [Un Estudio del Texto de la Versión Inspirada de la Biblia] (Disertación de Doctorado, Brigham Young University, 1968). El libro “A Plainer Translation”fue publicado en 1975.
[23] Ver Matthews, “A Plainer Translation” p&aactue;gs. 141-161.
[24] Ver Tom&aactue;s E. Sherry, “Changing Attitudes Toward Joseph Smith’s Translation of the Bible” [Las Actitudes Cambiantes Hacia la Traducción de la Biblia por José Smith] en Robert L. Millet y Robert J. Matthews, Plain and Precious Truths Restored: The Doctrinal and Historical Significance of the Joseph Smith Translations [Verdades Claras y Preciosas Restauradas: El Significado Doctrinal e Histórico de la Traducción de José Smith] (Salt Lake City; Bookcraft, 1995), p&aactue;gs. 187-226.
[25] Dallin H. Oaks, “Scripture Reading, Revelation, and Joseph Smith’s Translation of the Bible”, [La Lectura de las Escrituras, La Revelación y la Traducción de la Biblia por José Smith] en Millet y Matthews, Plain and Precious Truths Restored, p&aactue;g. 13.
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